-Perdón, sé que he tardado un poco más de la cuenta, pero se me ha complicado na operación y no he podido escaparme -Dijo Cruz mientras se quitaba la chaqueta y se sentaba- ¿Tu que tal?
- ¿Yo? Eh... Bien -dijo Vilches con la mente en otro lado-
- Uy, eso no ha sonado muy convincente que digamos... Pero bueno, da igual, ¿cenamos?
- ¡Claro! -dijo él fingiendo una sonrisa, la cual Cruz notó pero no dio importancia porque no quería discutir.
La cena transcurrió tranquila, y después Vilches acompaño a Cruz a su casa pero esta vez no se quedo, prefirió irse a dormir solo.
En el otro lado de la ciudad las demás parejas del central seguían con su vida: Emilio y Valeria se comían a besos en el sofá de su apartamento, Javier y Raquel daban de comer a pequeño Alex entre risas, Maca y Esther veían una peli... Todos apuraban el tiempo que pasaban con su pareja.
Nuevo día en el central, todos van llegando poco a poco, Manuela llega temprano firma un par de altas y se encierra en su despacho, después de lo de ayer prefería no tener que ver a Vilches.
Maca y Esther llegaron abrazadas, riendose de cualquier tonteria.
-Ay, vosotras dos siempre igual eh... Cortaros un poquito -dijo Teresa mirando por encima de sus gafas-
-Anda Teresa, si en el fondo te encanta vernos felices! -dijo Maca riendose, después dio un pico a Esther y cada una se fue a su puesto.
Vilches y Cruz llegaron un poco más tarde, cada uno por su cuenta.
- ¿Que tal la noche? -preguntó Cruz mientras se ponía la bata-
- Bien, sin más... He descansado sin ti dandome patadas -dijo Vilches de broma-
- Y yo sin tus ronquidos -dijo Cruz riendose- pero esta noche duermes en mi casa, ¿vale? Que así ves a María...
- Esta bien, ya lo hablamos -dijo Vilches dándole un beso en la frente y salió.
Manuela llevaba toda la mañana dándole vueltas al encuentro con Vilches anoche en el bar, no sabe como fue capaz de soltarle todo eso e irse tan tranquila. Se había propuesto un millon de veces olvidarle, no hacerle caso y tratarle como un médico mas, pero la era imposible... Y eso de ovidarle le estaba costando mas de lo que pensaba.
- ¿Interrumpo? -dijo una voz desde la puerta
- Eh no, no.. Pasa Vilches -dijo Manuela, poniéndose un poco nerviosa ya que sabia que el tema de ayer iba a salir.
- Venía a que me firmaras estos papeles -dijo el poniendole unos papeles en la mesa, sin quitarle el ojo de encima.
- Ah, vale -dijo Manuela, fijando la vista en los papeles y firmándolos sin mirarle - ¿ya esta?
- Sí -dijo Vilches cogiendo los papeles, sin parar de mirarla, sabía que ella estaba nerviosa, y eso jugaba a su favor, ya que raramente ocurría- oye, ayer estabas más... Simpatica, no?
- ¿Ayer donde? -dijo Manuela haciendose la tonta, mientras recogía la mesa-
- En el bar. Y no te hagas la tonta, que habías bebido pero te acuerdas perfectamente -dijo Vilches mirandola.
- ¿En el bar? Pues no caigo -sin parar de recoger la mesa-
- Manuela, para. Estate quieta y mirame, que sabes de lo que te estoy hablando -le agarro el brazo para que parase, y la miro a los ojos- ¿Porque me soltaste todo eso y ahora haces como si nada?
- Pues... No lo sé, iba borracha Vilches, se me fué la cabeza... Y dije la primera tontería que se me ocurrio... No le des mas importancia.
- Pues la verdad, parecías muy sincera... -dijo Vilches mirandola, cogiendola del brazo aún.
- Pues no. Cuando la gente bebe dice tonterías, punto -le miró a los ojos 1 segundo y despues volvió a apartar la mirada- Y ahora porfavor, tengo que seguir trabajando... y tu también.
- No te creo Manuela, pero bueno, está claro que no vas a ser sincera, tu orgullo siempre se antepone a todo, y justo por eso acabamos con nuestra relación -dijo Vilches soltándola del brazo y dirigiendose a la puerta- Adiós.
Esto último sentó a Manuela como una patada en el corazón, pero no se permitió ni llorar, y siguió ordenando papeles, para mantener la mente ocupada en otro sitio que no fuera Vilches.
muy bueno espero que subas el siguiente pronto!!!
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