viernes, 13 de septiembre de 2013

22x06, Un adiós ¿definitivo?

'¿Que has echo Vilches?' se repetía una y otra vez en su cabeza. Había besado a Manuela, y no se arrepentía de ello, pero ahora estaba metido en un lío. Si se lo decía a Cruz la perdería, y no estaba muy seguro de si quería terminar su relación con ella y empezar otra con Manuela; es verdad que la echaba mucho de menos, pero estar con Manuela significaba discutir día si y día también, y con Cruz era todo mucho más facil... Ufff, iba a costarle salir de esta.

Maca recogía cuando Esther se le acerco por detrás abrazándola.
-¿Cuando termina el turno la señorita? -dijo Esther sonriendo.
-Pues... -dijo Maca mirando el reloj- Justo ahora -sonrió y se giro para darle un beso a Esther.
-Entonces, ¿nos vamos? -dijo Esther
-Si! Termino de recoger y ya está! -dijo Maca con una gran sonrisa.
-Vale, te espero a fuera -y dando un beso a Maca salió Esther.

Cruz salia de quirófano. Había tenido una operación muy complicada y estaba agotada, lo único que le apetecía era buscar a Vilches e irse a casa con él. Justo cuando iba a buscarle se le encontró de frente.
-Vaya, justo te estaba buscando.. -dijo Cruz mirándole.
-¿A mi? ¿Por qué? -contestó Vilches.
-Porque estoy agotada y me apetece irme a casa ya... -dijo Cruz colocandole la bata- ¿Nos vamos?
-¿Y eso? ¿Como es que estas tan cansada?
-Porque he tenido una operación bastante complicada -suspiró Cruz.
-Bueno... pues recojo y nos vamos a casa... -dijo Vilches, sin atreverse a decirle nada a Cruz. Cuando la tenía delante no era capaz de contarselo. La quería, de distinta forma que a Manuela, pero la quería y mucho.
-Vale... -sonrio Cruz sin muchas ganas. Le notaba distante- Anda, dame un beso como el de esta mañana..
Vilches sonrió y la beso dulcemente acariciandole la cara. Y justo en ese momento, paso por allí la última persona que debía de haber pasado: Manuela. Entonces Vilches la miró, y Manuela le esquivo la mirada, dando media vuelta y yéndose a su despacho.

Raquel y Javier recogían sus cosas y los dos se ivan a casa juntos. Estaban deseando ver al pequeño Alex, y sentarse los 3 juntos en el sofá a ver una peli de dibujos animados. Emilio había venido a buscar a Valeria y se iban a cenar juntos, al igual que Maca y Esther.

Manuela estaba en su despacho. Después de ver a Vilches besarse con Cruz tenía más claro que antes que debía marcharse y olvidarse de él. Se querían, y ella no iba a ser quien rompiera esa relación... Estaba harta de ser la mala, asi que recogió sus cosas y las llevo al coche. Luego entró al hospital a firmar unas últimas cosas a Teresa, cuando terminó suspiró. Ya está, se iba, y esta vez para siempre... Sabía que la iba a costar, pero tenía que olvidarse de Vilches, el cual apareció justo en ese momento. Ella no quería despedidas, por lo que intentó hacerse la tonta y salir sin que él la viera, pero no funciono.
-Manuela -dijo Vilches acercándose a ella al verla salir.
Manuela suspiró y se giró.
-Dime -dijo ella sin mucha gana.
-Al final... ¿te veo mañana? 
Manuela bajó la cabeza... era la despedida.
-No Vilches, ya te lo he dicho antes... me voy -dijo ella mirando al suelo, y después le miro a los ojos.
Vilches no se lo podía creer... la estaba perdiendo, se iba. Pero tampoco estaba seguro de nada, y no le parecía justo convencerla de que se quedará sin asegurarla nada.
-Vaya -dijo Vilches mirándola- Pues, espero que te vaya todo bien Manuela, de verdad, te lo mereces. Y que encuentres a alguien con quien estes feliz y... esas cosas que suelen decirse. A ninguno de los dos nos gustan las despedidas asi que...
-Gracias -dijo ella susurrando casi. Estaba a punto de echarse a llorar- Yo también espero que tu seas feliz Vilches...
En el fondo los dos mentían, pero ninguno se atrevía a decir la verdad. Se miraron durante unos segundos más, y entonces Manuela se giró y se marchó, sin poder evitar llorar. 
Vilches se quedo allí parado, viendo como se iba probablemente para siempre, una de las mujeres más importantes de su vida.

jueves, 5 de septiembre de 2013

22x05. No te vayas.

Un nuevo dia amanecía en el central. Los mas madrugadores ya empezaban a llegar al hospital, mientras, otros amanecían en la cama; algunos solos, y otros acompañados.
-¡Buenos días! Venga, levántate que vamos a llegar tarde -dijo Cruz ya levantada, recién duchada con el pelo mojado y un albornoz.
-¿Me quedo a dormir aqui y me despiertas así? ¿Ni un beso ni nada? -dijo Vilches desde la cama.
Cruz sonrió, se acerco y le dio un pico.
-Me han dado mejores besos eh... -dijo Vilches de broma y se levantó de la cama.
-¿Ah si? Dejame adivinar quien... Su nombre empieza por M? -dijo Cruz un poco enfadada. 
-¿Otra vez con eso? Déjalo ya... -se acercó a ella y la besó- ¿Ves? Esto es un beso en condiciones! Anda, voy a preparar café.

Manuela en cambio amanecía sola, en su habitación, la cual le parecía mas grande y deprimente cada mañana. Durante la noche de ayer estuvo dándole muchas vueltas y finalmente envió un e-mail aceptando el puesto de directora en otro hospital. No quería despedidas, asi que pensó que recogería sus cosas hoy y no le diría nada a nadie... Que equivocada estaba pensando que iba a poder irse tan facilmente.

Poco a poco fueron llegando todos al central. En la cafetería, Valeria y Raquel cotilleaban un rato, y a Valeria se le escapó lo del otro puesto de Manuela.
-¿Como?! -exclamo Raquel- ¡¿Enserio va a irse?! Que fuerte...
-Por lo visto si... Pero aun no es seguro, así que por favor no digas nada a nadie eh -dijo Valeria.
-Tranquila, yo soy una tumba... Aun que como es Manuela cualquier día no vuelve y no nos hemos ni enterado.
-Pues sí -suspiro Valeria-

La mañana estaba tranquila, demasiado. Manuela llevaba toda la mañana encerrada en su despacho, recogiendo sus cosas. A lo largo de la mañana se preguntó un par de veces si estaba haciendo bien, y pensó en volver a dejar todo en su sitio, pero no lo hizo y siguió recogiendo; a pesar de todo iba a echar de menos el hospital. Ya casi estaban todas sus cosas recogidas, por lo que decidió salir a tomar un poco el aire.

Por otro lado Vilches daba el alta a uno de sus pacientes.
-Pues mira, al fina has sobrevivido -dijo Vilches haciendo uso de su humor habitual- Voy a que me firmen el alta, y ya te puedes ir ¿vale?
Vilches puso rumbo al despacho de Manuela y entro, como de costumbre, sin llamar. Pero esta vez no la vio a ella, si no un despacho vacío y un montón de cajas. Vilches no entendía nada... ¿Que significaba aquello? ¿Se iba? En ese momento vio una cosa en la papelera que le llamó la atención... Necesitaba hablar con Manuela YA.

Maca y Esther aprovechaban un descanso para contarse que tal les había ido el dia.
-¿Mucho trabajo? -dijo Esther.
-La verdad que no... Un par de gripes y poco mas -dijo Maca acercandose-. Oye, he pensado que podriamos ir a cenar a un sitio que conozco esta noche.. -susurró al oido de Esther.
-Mmm bueno, si pagas tu no pongo resistencia -bromeo Esther sonriendo.
-Esta bien, invito yo -dijo Maca sonriendo, y plantando un besazo a Esther.
-¿Se celebra algo hoy? -dijo Esther extrañada por el excesivo cariño de Maca.
-Sí, que te quiero.
Y tras decir esto Maca se marchó, dejando con una gran sonrisa a Esther.

Vilches buscó por todos sitios a Manuela, cuando ya pensaba que se había ido decidió buscarla en la azotea y efectivamente allí estaba, apoyada en una barandilla mirando a frente. Llevaba el vestido rojo, y estaba guapísima. En silencio se acercó y se colocó a su lado, en la misma posición que ella.
-¿Cuando pensabas decirme que te ibas? -dijo Vilches mirando al frente.
Manuela se sobresaltó al oir su voz y le miró.
-Yo... Bueno... ¿Como lo sabes?
-He entrado a tu despacho y he visto todas las cajas -dijo Vilches girandose para mirarla.
Manuela suspiró y volvió a mirar a frente. Justo por no aguantar estas situaciones había decidido marcharse.
-Pues sí... Me voy. Y ya esta decidido, así que deja el tema -dijo intentando quitarle importancia al asunto.
-No, no lo dejo. ¿Por qué? ¿Tan mal estás aquí?
-Vilches, dejalo... -dijo Manuela sin ninguna gana de dar explicaciones.
-Eres una cobarde Manuela... Los problemas no se arreglan desapareciendo.
Esto último hizo que Manuela explotara.
-¿Cobarde? -resopló- Venga hombre, no me hagas reir. -le miró- ¿Y según tú como debo arreglarlo? ¿Quedándome aqui viendo como mi ex, al cual aún no he olvidado, se besa y es feliz con otra? Porque a mi eso no me parece una manera de arreglar ningún problema.
Vilches la miró, tenía los ojos brillantes y estaba apunto de echarse a llorar, entonces no supo que decir.
-Ya Manuela pero si te vas... No nos volveremos a ver nunca, ¿de verdad quieres eso?
-Prefiero eso a verte todos los días con Cruz Vilches... -dijo Manuela bajando la mirada, y secandose una lagrima que bajaba por su mejilla.
No podía verla así... Quería abrazarla y decirla que todo va a ir bien, que la quiere, y que todo va a volver a ser como antes; pero está Cruz... Y tampoco quiere cagarla con ella. Tenía la cabeza echa un lio.
-Voy a acabar de recoger las últimas cosas... -dijo Manuela con la mirada en el suelo, y se giro para ir a su despacho.
Vilches no sabía como reaccionar, la perdía, y entonces hizo lo que realmente le dijo su corazón.
-Manuela -le agarró de la mano para que esta se girará, le acercó a él y la besó. La besó con ganas y con cariño. La dio un beso para que supiera que no podía irse, que la necesitaba en su vida. Después la miró a los ojos.- Ah, y creo que se te había caído esto en la papelera... Igual ahora quieres guardarlo. -Abrió su mano y le puso una foto de ellos dos, abrazados y felices, la cual Manuela había tirado mientras recogía. No la dio ni tiempo a contestar, y se marchó.
Y ahí se quedo Manuela, sin poder reaccionar, echa un mar de dudas y con una foto de ellos dos en la mano. No podía hacerla esto, ahora no... Cuando ya tenía decidido que se iba... ¿Que hacía ahora?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

22x04 Cambios.

La mañana transcurrió de lo más tranquila, con algun accidente aparatoso, pero tranquila. 
Raquel llegó por la tarde, le tocaba turno de noche, y fue a ver a Javi que aún seguía por allí.
-Hola -dijo Raquel sonriendo y le dio un pico- ¿Que tal la mañana? ¿Mucho lio?
- Hola guapa! La verdad que no... Bastante tranquila, ¿tu qué tal?
-Bien... Alex no ha dado mucho la lata, ahora le he dejado con la niñera -dijo Raquel poniéndose la bata.
- ¿Con la niñera? Sabes que no me gusta que le dejes con desconocidos... Podrias haber esperado a que llegara yo
- Ay Alex -suspiró- estará bien! La niñera es maravillosa, además, yo tenía que venir ya a trabajar... Que si no Manuela me asesina -sonrio y guiño un ojo a Javier.
- Bueno... Te dejo, que ha acabado mi turno, cualquier cosa llamame vale? -la dio un beso y se marchó.

Vilches esperaba a Cruz afuera para ir a comer juntos. Estaba distraído cuando vio a Manuela a lo lejos, y decidió acercarse. Ella estaba guapísima, dandole una calada a un cigarro, cosa que extraño a Vilches.
-¿Tu desde cuando fumas? -dijo Vilches acercandose.
Manuela giro la cabeza al escucharle.
-Desde hace un par de meses... -dijo Manuela girandose al escucharle, y despues volvió a mirar al frente.
-Parece mentira que seas médico... No te reconozco -dijo Vilches mirando al frente tbb-
-Fumo muy de vez en cuando, tranquilo. Solo cuando lo necesito.
-Pues a mi no me gustan las chicas que fuman, que lo sepas -Dijo Vilches de broma, pero serio.
-Justo por eso fumo -contestó Manuela sonriendo leve. Dio otra calada y le miró-
-No me gusta verte así Manuela -dijo Vilches mirandola- a veces me da la impresión de que no te conozco.
-Bueno... Es que igual no me conoces -se encogió de hombros sin dejar de mirarle.
-Desde luego que no, a la Manuela de ahora no la conozco para nada -dijo él mirandola a los ojos.
Manuela le miró. Ya no sabía ni que contestar. No soportaba esa situación, no así. Se moría de ganas de besarle, de confesarle que le echaba de menos. Justo cuando pensaba que no podía resistirse más vio salir a Cruz del hospital.
-Por ahí viene "tu chica" -dio la ultma calada y apago el cigarro- Adiós... -le miro a los ojos y se metió para el hospital.
Vilches se giró y efectivamente Cruz se acercaba para él. No pudo evitar sentirse molesto. Para que iba a engañarse, en esos momentos él tambien deseaba haber besado a Manuela. "¿Pero que te pasa? Estas con Cruz, no con Manuela" se dijo a si mismo.
-Hola... -dijo Cruz- ¿era Manuela la que estaba contigo?
-Eh, si. ¿Por? -dijo Vilches.
-Ah, me había parecido ver que fumaba...
-Ya bueno, dejala. ¿Nos vamos? -dijo él evitando hablar de Manuela.
Los dos caminaron hacia el restaurante. No hablaron mucho... Vilches estaba echo un lio y no entendía porque había querido besar a Manuela... Estaba ovidada ya, ¿o no?. Cruz estaba mosqueada... Les había visto de lejos pero Manuela y Vilches estaban demasiado juntos. Llegaron al restaurante, y mientras comian Cruz no se resistio y le pregunto por Manuela.
-Bueno, ¿y como esta? Manuela digo... Estabas hablando con ella ¿no?. Pensaba que no os podiais ni ver.
-Pues bien... Supongo. Estabamos hablando de trabajo... -dijo Vilches sin apartar la vista del plato.
-Ya... -dijo Cruz sin creerle.- Yo la veo un poco destrozada aún eh... Seguro que aún no te ha olvidado del todo.
-Pues no lo sé... ¿Pero a que viene hablar ahora de Manuela? -miro a Cruz.
-Te he preguntado porque os he visto muy juntos, y tenía curiosidad por saber que te estaba contando...
- Uff... No empieces Cruz. No me gustan los celos, y lo sabes. Con Manuela ya tuve bastante... Asique dejalo.
Cruz no contestó, pero seguía molesta. Sabia que aún quedaba algo entre ellos dos.

Mientras tanto Valeria había convencido a Manuela y estaban las dos tomando un café en la cafeteria. Charlaban de todo, pero sobre todo de Valeria, ya que Manuela evitaba el hablar de su vida.
-Bueno, ¿y tu que tal? -la preguntó Valeria después de un rato hablando.
-¿Yo? Muy bien, como siempre -mintió Manuela.
-Joder Manuela... Mira que eres orgullosa. ¿Sabes? Te sentirias mucho mejor desahgandote con alguien...
-La verdad que no sé por donde empezar... -dijo jugando con el vaso. Estaba cansada de tragarselo todo ella.
-Tenemos tiempo... Hasta las 6 no empiezo el turno.
-Bueno -suspiró- Es lo de siempre... El de siempre. No consigo sacármelo de la cabeza... Y el verle todos los días no ayuda nada.
-Ya me lo imaginaba... Mira Manuela, tienes que pasar página, así solo te estas haciendo daño a ti misma...
- Lo sé... -dijo Manuela mirando a Valeria- Me han ofrecido un puesto de directora en otro hospital... Al principio no pensaba aceptarlo, pero ahora me lo estoy planteando, la verdad.
-Quizás sea lo mejor... Cambiar de aires! Eso sí espero que vengas a visitarme alguna vez -sonrió leve.
-Ya... Creo que voy a aceptarlo -dijo Manuela- pero no digas nada, que aún no es seguro ¿vale?
-Vale... Bueno, voy a seguir con mi turno! Luego te veo -Sonrió dulcemente y se fue-
Manuela se quedo un rato pensando, quizás Valeria tenia razón y era el momento de pasar pagina, y lo de irse a trabajar a otro sitio iba a ser la mejor opción.